 Por Jorge Elgueta Catalán. Director regional del Sernac. |
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El segundo semestre de cada año, suele ser un tiempo difícil para quienes egresan del colegio. La cercanía de la PSU, la presión de los padres, la exigencia social de "hacer o estudiar algo", suelen provocar en los jóvenes la sensación de que en estos meses se juegan su futuro. Si a lo anterior sumamos un bombardeo constante con ofertas académicas para todos los gustos y bolsillos, resulta comprensible que algunos cometan el error de contratar un servicio educacional sin meditarlo. La consecuencia: problemas de toda índole que hacen perder mucho tiempo y, a veces, demasiado dinero. Por ello, elegir una carrera profesional o técnica requiere seguir algunos pasos básicos, el primero de los cuales es recabar toda la información posible sobre las alternativas académicas. Y esto no implica sólo recolectar folletos o navegar por internet, también es necesario consultar, entre otros aspectos, sobre el reconocimiento que otorga el Ministerio de Educación, el campo laboral real y las perspectivas salariales de quienes obtengan el título, el costo anual, los requisitos contractuales en caso de renuncia, la idoneidad de los profesores, el historial de la institución y la compatibilidad del horario de estudios con una eventual jornada laboral paralela. De no hacerlo así se expone a sufrir más de algún problema, como, por ejemplo, la obligación de cancelar todo el semestre o, incluso, el año completo en caso de retirarse anticipadamente. Además, existen casos de instituciones que han actuado en forma fraudulenta y desaparecen en forma intempestiva, llevándose consigo los pagarés o letras suscritos, los que luego aparecen protestados en Dicom, con todo el conflicto que ello implica. Al respecto, no está de más recordar que si bien la Ley del Consumidor otorga el derecho a retracto en los contratos educacionales, lo hace sólo para casos específicos, pues esta facultad sólo se otorga a quienes, estando matriculados en el primer año de una carrera, acreditan haberse matriculado después en otra institución de educación superior. Quienes están en este caso, podrán solicitar dejar sin efecto el primer contrato, pero sólo en el plazo de 10 días contados desde la primera publicación de los resultados de las postulaciones a las universidades pertenecientes al Consejo de Rectores. Por tal razón, quienes se estén preparando para iniciar una nueva etapa en sus estudios deben meditar muy bien antes de contratar, pues si se dejan llevar por la presión del medio corren el riesgo de equivocar el rumbo y pagar por ello. |