 El Servicio de Aduanas decidió incautar el vehículo, apegándose estrictamente a la ley, según lo explicó el director regional. |
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Por VICTOR TOLOZA JIMENEZ Incautado desde el 1 de octubre por personal del Servicio de Aduanas quedó un automóvil cuando era conducido por el conviviente de la propietaria. La insólita situación se explica en el hecho que el vehículo fue comprado en Punta Arenas, vía Zona Franca, bajo particulares obligaciones al respecto. En cualquier caso, la familia afectada conformada por Sandra Gallardo Romero y Arturo Zúñiga Díaz no ocultó su desagrado por la situación, considerando que nunca habían tenido problemas de este tipo. Por su parte, el director regional de Aduanas explicó que efectivamente el vehículo estaba siendo conducido por la pareja de la beneficiaria, lo que claramente no está permitido por el reglamento que regula la materia. De allí el origen de la incautación. QUEJAS POR TRATOS El hecho ocurrió cuando Zúñiga Díaz conducía el vehículo Chevrolet Geo Matro, año 1991, patente SH 2308, saliendo desde dependencias de la Empresa Portuaria de Puerto Montt, entonces fue alcanzado por un funcionario de Aduanas, quien tras pedirle la documentación, le explicó los problemas que enfrentaba. "Le expliqué que mi esposa estaba en el kinesiólogo y debía ir a buscarla, a lo que él me respondió que si yo me negaba a dejar el auto en el recinto, él tenía facultades para meterme preso. Al rato, un jefe me dijo que se había tomado la decisión de dejar el auto detenido y que no se podía hacer nada al respecto", explicó Zúñiga. La mujer alegó entonces que le manifestaron que ella era la única beneficiaria y nadie más podía manejar el auto, aunque se tratara de un miembro de su familia. "Tenemos claro que un auto que se saca por la Zona Franca no puede venderse en dos años, pero jamás se le informa a nadie, que el auto no lo puede manejar nadie más que el dueño". Zúñiga añadió entonces que el trato recibido fue "bastante malo", ya que cayó en los "abusos". "Nos trataron como criminales, como lo peor, tampoco nos dejaban hablar, porque ellos tienen el poder. Nosotros usamos ese vehículo para movilizarnos, mi mujer es profesora, tenemos dos niñas en el colegio, yo trabajo", adujo. La familia llegó a Puerto Montt desde la capital de Magallanes el pasado ocho de marzo y el auto fue adquirido en junio de 2002, en 850 mil pesos. "Creo que fue una falta de criterio del funcionario, me trató muy mal", insistió el afectado. LA LEY ES CLARA Juan Carlos Lorca, director regional de Aduanas, explicó los hechos, argumentando que "la ley es clara" frente a estos hechos. Los vehículos ingresados por zonas franquicias, pueden ser conducidos exclusivamente por su propietario, según la normativa aduanera. "En este caso, el vehículo estaba siendo conducido por la pareja de la beneficiaria, en un control que se hizo en la puerta de control del puerto, se detectó el hecho y según el reglamento que regula esta materia, el vehículo tiene que quedar incautado porque se está cometiendo una falta", afirmó. En tal sentido, Lorca fue enfático que "la ley es la ley" y para este caso, sólo el beneficiario de la franquicia puede usar el carro. Agregó entonces que el funcionario que realizó el control, sólo cumplió con la medidas que corresponden. La situación se encuentra actualmente en la etapa inicial del antejuicio en el Tribunal de Aduanas. Finalmente, Lorca negó cualquier mal trato hacia la pareja lo que ya fue investigado. "Me llegó una carta del señor Zúñiga, hice las indagaciones del caso, conversé con el jefe de la unidad, porque el funcionario que practicó la incautación anda en comisión y la verdad es que no se ajusta a la realidad, porque no fue como el lo señala", insistió. |