 Por Fidel Espinoza Sandoval. Diputado de la República. |
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Los medios de comunicación están llenos de peticiones de "mano dura" para enfrentar la delincuencia. La seguridad ciudadana es prioritaria nos dicen, por eso son necesarios más policías, más cárceles, reponer la detención por sospecha y la pena de muerte. Por eso, se pide también rebajar la edad para ser responsable de los propios actos ante un tribunal. Sin embargo, es raro ver a esas mismas personas pidiendo la misma firmeza contra aquellos que atentan contra la sociedad toda llevándose para la casa riquezas que son de todos, o para los cada vez más notorios delincuentes de cuello y corbata. Quizás por eso, las cárceles están, mayoritariamente, llenas de personas sin recursos o de clase media baja. Pareciera que sólo la gente pobre es capaz de cometer delitos. Sin embargo, más allá de escándalos y voladores de luces que buscan distraer la atención de lo importante, los chilenos tienen claro que hay delitos, como la pedofilia, que también se cometen en mansiones donde lo que sobra es dinero. El horroroso caso Spiniak es un ejemplo de ello. Por eso, resulta impactante conocer el estudio sobre explotación sexual infantil y adolescente que, solicitado por el Sename, fue realizado por la Universidad Arcis entre enero y julio de este año, basándose en el trabajo en terreno en tres regiones, pero que permitió establecer conclusiones de alcance nacional. Este año se registran 3.719 denuncias formales por explotación sexual de menores. Los casos registrados corresponden a 1.143 en la Región Metropolitana, 595 en la V Región, 408 en la II Región, 312 en la I Región, 273 en la VIII Región, 203 en la III Región, 201 en la X Región, 186 en la IV Región, 127 en la IX región, 115 en la VI, 112 en la VII, 30 en la XII y 14 en la XI. Las conclusiones de este estudio estremecen. En primer lugar, se confirma que la explotación sexual de menores sigue siendo un problema oculto que se vive en silencio. Se verifica que en el 80% de los casos las víctimas son niñas y que el 40% de los menores no ha completado la educación básica. Con tristeza constatamos que la mayoría de los niños y adolescentes viven con sus familias. El estudio concluye además que la edad promedio de inicio en la explotación sexual comercial fue sobre los 12 años y que los lugares de mayor "actividad" son los estacionamientos, departamentos, plazas y recorridos de taxis. Factores vinculados a este comercio abusivo son la necesidad de sobrevivir ante la pobreza y el abandono, y la falta de orientación familiar y educacional. |