 Manfred Max Neef, rector de la UACH, sostiene que la regionalización chilena, se hizo "con miedo a las regiones". |
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El análisis de Max Neef también cuestiona la diferencia entre desarrollo y crecimiento, en el entendido que el primero es liberación de potenciales creativos y el segundo acumulación cuantitativa de cosas. "El desarrollo tiene que ver más con el espíritu y el crecimiento con la materia... nuestro modelo es para el crecimiento, pero no para el desarrollo", afirmó. La división regional es un tema del cual se comenzó a hablar prácticamente desde el momento en que Chile quedó dividido en trece regiones. Valdivia, una de las cabeceras de las 25 provincias perdió ese rango y desde ese instante, quienes allí viven, no han cesado los esfuerzos por recuperar una categoría, aparentemente muy ligada a un pasado mejor. Si bien, el rector de la Universidad Austral, Manfred Max Neef, es partidario de la división regional apunta que la estructura de Chile necesita cambios más profundos, realizados bajo criterios técnicos, muy distintos a los hechos a comienzos de la década de los ochenta. — Cuando se habla de la división regional uno de los principales argumentos usados por quienes están a favor de la secesión es el relativo a la heterogeneidad de la Región. ¿Es eso suficiente? — No, no lo es, pero es parte de un argumento. Creo que en general, la regionalización que se hizo fue mal hecha, tuvo muchos componentes de capricho propios de un régimen dictatorial. Esta Región, de acuerdo a lo que me he enterado, fue la que quería la Fuerza Aérea, entonces qué fundamento económico, social, cultural o geopolítico pudiera tener una decisión basada en esos términos. — Su análisis apunta a la regionalización misma... — Es que el tema no es saber simplemente qué pasa con la Región de Los Lagos, sino cuál es la regionalización más inteligente que este país pudiera tener. Que tenga una homogeneidad que permita desarrollar al máximo su potencial, que tenga los niveles de autonomía e independencia, lo que significa una revisión muy completa y muy profunda, que puede tomar muchos años. No me limito exclusivamente al caso de esta Región, también se está planteando en la Primera Región, lo que es legítimo de analizar. — ¿Y qué sistema le gustaría para el país? — Soy absolutamente radical. A mí me gustaría que este país tuviera un sistema federal, en que cada región tenga la máxima autonomía, porque puede generar un desarrollo más armónico, sin que siga todo controlado desde el centro. Aquí ocurrió lo que yo llamaba en ese entonces: regionalización con miedo a que surgieran regiones... Se les ha inhibido sus niveles de autonomía de manera sistemática. — Pero es evidente que ese miedo continúa. — Por supuesto, eso no se ha superado. El chileno tiene una mentalidad heredada de Felipe II, todo lo tiene que manejar el centro, por lo que es un tema que hay que revisar profundamente. CHILE NECESITA UN MODELO FEDERAL Coincidentemente, Max Neef también considera como hipotéticamente conveniente para el sector más austral de la Región de Los Lagos, una eventual división. Esto en el entendido que la fuerte interacción entre las provincias de Llanquihue, Chiloé y Palena, poco tienen que ver con las provincias de Valdivia y Osorno. No son pocos quienes consideran que la inversión pública regional (cuya principal tajada se lleva Valdivia), aunque menor, podría ser estratégicamente mejor distribuida en el "triángulo sur". — Entonces, antes de pensar en el tema de dividir regiones, prefiere pensar el país que necesitamos. — Claro, pero eso no impide que un caso que esté más adelantado y más estudiado como el de esta Región, pueda ser un primer paso, ya hay criterios más o menos claros. — ¿Cree apropiada la división regional? — Creo que sería bueno. — ¿Para todos o sólo para Valdivia? — Para todos en general. Pensemos qué relación tiene Loncoche con Chiloé, o con Palena. Chiloé con Palena sí y con Puerto Montt, porque aquí hay todo un sistema de un archipiélago muy relacionado con el continente, pero vamos más al norte y es otro mundo. — ¿Planteado así, la división debiera ser uniendo a Valdivia y Osorno? — No, ahí no lo tengo claro, pero es probable, aunque no he estudiado los límites, creo que tendría una lógica, por la relación entre ambas provincias. — Estudios dan cuenta que la influencia de Valdivia es muy escasa, las comunas del norte se vinculan más con Temuco y las del sur con la ciudad de Osorno. — Exacto, por eso debiera tal vez, unirse con Osorno. Pero creo que ya hay bastantes criterios para avanzar en este caso, pero como le digo, no me limito a la Décima Región, además hay que revisar muchas otras cosas de la regionalización chilena, incluso el criterio jurídico. — ¿Qué hay de aquellos que sostienen que Chile incluso debiera tener menos regiones, cuatro, como lo apuntó Sergio Galilea, intendente de la Región Metropolitana? — Eso es parte del análisis. Pero primero estimo que es deseable un país federal, por las mismas características del país que tiene... prácticamente cinco mil kilómetros de largo. — En contra de esto sale el argumento de la supuesta falta de masa crítica que se sostiene en Santiago, lo que daría cuenta que no seríamos capaces de autogestionarnos... — Eso es una tontera del santiaguino que cree que en las provincias no hay suficiente conocimiento, o inteligencia. Eso es falso de falsedad absoluta, una muy distorsionada imagen que se tiene desde el centro. V. Toloza Jiménez |