 A sólo horas de los atentados terroristas de Estados Unidos, el impacto a sido mundial y ya se vislumbra un cambio en la forma de llevar la política internacional. |
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Informaciones dispersas sobre un hecho cierto, fueron la tónica de las noticias que ayer emitieron los medios de comunicación internacionales sobre los atentados que sufrieron las ciudades de Nueva York, Washington y Pittsburg durante la mañana de ayer. Frente a esa maraña informativa y sin que se conocieran datos precisos sobre los autores de los ataques, los analistas políticos dudaban en aventurar análisis, sobre todo porque existía la posibilidad de que de un momento a otro nuevos hechos cambiaran la situación. La gran mayoría de los analistas políticos que daban su parecer alrededor del mundo coincidían en que estos atentados marcan un antes y un después en el orden mundial y dan cuenta del precario equilibrio en que se ha vivido. El ataque de ayer fue comparado con el bombardeo japonés recibido por Estados Unidos en diciembre de 1941 en Pearl Harbor, que significó la entrada de este país a la Segunda Guerra Mundial. A diferencia de entonces, en que el ataque fue lejos del continente, esta vez se produce prácticamente en el living de la casa de cada norteamericano. Dado el impacto producido, tanto a nivel político como social, lo que correspondería es una declaración de guerra, ¿pero a quién? Se habla de un colapso no sólo de las torres gemelas de Nueva York, sino un colapso de la forma con que Estados Unidos ha llevado sus asuntos internacionales, a su política de intervención y de "garante" del orden mundial. Mientras se perfila esta nueva etapa en la política internacional, los efectos no se dejan esperar y en Chile las repercusiones en lo inmediato comienzan a notarse con el alza del dólar y en los pasajeros chilenos que quedaron sin embarcarse en vuelos desde y hacia Estados Unidos. Las consecuencias de largo plazo aún están en el terreno de las especulaciones, pero, por ejemplo, podría en las próximas semanas y meses se verán los efectos, por ejemplo en las exportaciones de productos y servicios, ya que se prevee que el gran país del Norte se vuelva más estricto en sus controles. ANALISIS Para el ingeniero comercial y master en Relaciones Internacionales Daniel Prieto Vial, lo ocurrido ayer en Estados Unidos es un síntoma de que "en el siglo XXI va a empezar a declinar y va a haber un imperio emergencia, que algunos consideran que es China, que lo va a reemplazar. Va a haber un replanteamiento de todo el poder mundial". Según en analista, "las sociedades democráticas en general corren varios riesgos en este mundo tan convulcionado y la mejor demostración de la libertad para circular que hay, es que pueden entrar terroristas con armas, secuestrar aviones y estrellar estos aviones contra edificios, contra el Pentágono, contra el Departamento de Estado". A su juicio, "esto plantea una situación nueva, porque ya no es una guerra convencional, con ataques de misiles y artillería, ahora es terrorismo en gran escala". A nivel doméstico, en Chile se debiera considerar como lección los conflictos internos, como el que se está fraguando con el pueblo mapuche, ya que "eso en diez años más se puede convertir en una guerra civil, entonces a los mapuches hay que incorporarlos a la sociedad chilena, igualar las leyes" y llamó la atención que "estos son conflictos artificiales, generados desde el extranjero y financiados desde Europa, pero que si se desarrollan se pueden convertir en una hecatombe y toda la sociedad va a sufrir". Mirando lo sucedido ayer en Estados Unidos y teniendo en perspectiva nuestros conflictos locales, lo que es necesario hacer es "identificar las fuentes del terrorismo, quiénes toman las decisiones, quiénes dan las órdenes y ahí coordinarse internacionalmente para atacarlo". Desde la perspectiva de Prieto, "Estados Unidos criticó mucho a Chile por los métodos que usamos contra el terrorismo, en circunstancias que cuando ellos usaron sus métodos, cuando entraron en Colombia o en El Salvador, les fue bastante mal", considerando el número de personas muertas que eso ha generado, "y Chile lo controló, ellos no". INFORMACIONES Impactada con las imágenes que veía desde Estados Unidos, la profesora de Periodismo Internacional de la Universidad Austral, Gladys Mujica, indicó que durante las primeras horas después de un hecho de esta magnitud es difícil precisar cuáles son las informaciones que estén libres de elucubraciones y den cuenta de hechos precisos sobre las causas. Como espectadores, la gente se encuentra "sin tener arte ni parte ni poder de decisión y de participación en hecho que son como de las cúpulas de poder políticas, financieras y armamentistas del mundo. En esto mueren miles de personas y sin saber bien por qué, y eso es lo más lamentable". Señaló que definir el tratamiento que se le da a la noticia, es prácticamente imposible y en los primeros momentos "semeja más al relato de una película de terror, en que todo cae y todo se derrumba". Marta Zúñiga Gatica |