 Algunos ciudadanos estadounidenses se reunieron en la sede del Instituto Chileno Norteamericano de Cultura. Los encargados del establecimiento impidieron captar imágenes de ellos. |
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El despertar que ayer tuvieron los norteamericanos que residen en todo el mundo, no pudo ser más duro. Los medios de comunicación informaban con grandes coberturas acerca de uno de los atentados terroristas más grandes de la historia y millones de estadounidenses veían con terror como su impenetrable nación, se transformaba en el lugar más vulnerable del planeta. Esa es la sensación que ayer invadió a Vicky Johnson, que hace 22 años reside en Chile y ahora es una destacada comerciante de Puerto Varas. Cuenta que hace una semana llegó de sus vacaciones en los Estados Unidos, donde incluso dejó a uno de sus hijos, "por lo que cuando me enteré de esta noticia, inmediatamente llamé para allá y aunque al principio las líneas estaban un poco atoradas, después pude comunicarme con mi familia, que habita en Los Angeles". A la hora de analizar lo ocurrido, Vicky Johnson, dice que "yo he sentido espanto y asombro ante este hecho. Una sensación de que ha cambiado absolutamente el mundo a partir de ahora" y agregó que "ésto es algo que nos afecta a todos, no sólo a los Estados Unidos, por lo que estamos todos en un estado de shock, ante algo tan horroroso". Para esta estadounidense residente en la zona, lo ideal es que las acciones, de aquí para adelante, "las tome directamente la ONU, ya que si bien atacaron lugares como el Pentágono, lo más importante ocurrió en el Centro Mundial de Comercio" y agregó que "a partir de ahora, la seguridad internacional tomará nuevos rumbos", reconociéndose muy afectada "por esta tremenda pérdida de ciudadanos, en un atentado espantoso y cobarde". "EL FIN DE NUESTRA SUERTE" En tanto, el también estadounidense Robert Boyce, de Chicago, quien reside en Chile desde hace tres años, afirmó que estaba muy preocupado, "he mirado las noticias por televisión, y es una situación muy difícil de describir. Creo que lo ocurrido, ha marcado el fin de nuestra suerte". Para Boyce, lo que más le interesaría en estos momentos, "es estar allá, junto a mi familia, pero desde acá no podemos hacer nada". En tanto, al tratar de entender los hechos, el estadounidense sostuvo que lo ocurrido se debe en una gran medida a "la posición que tiene USA en el mundo, donde tenemos muchos enemigos, pero también tenemos amigos" y agregó que es un riesgo que corre su país, por el protagonismo que tiene en el orbe, "pero tenemos la fuerza suficiente como para salir adelante". "NO TENGO PALABRAS" Igualmente, la profesora del Instituto Chileno Norteamericano, Michele Loux, declaró visiblemente emocionada y con lágrimas en los ojos, que "me encuentro en completo estado de shock, no tengo palabras para describir lo que siento". Lo anteriormente expuesto, lo señaló la profesional, sin poder entender lo ocurrido y en un tenso ambiente que reinaba en su lugar de trabajo, a eso de las 11 horas de ayer. Esta nerviosa norteamericana, es oriunda de Los Angeles y vive 12 años en Chile y cuenta que se enteró de la noticias al comenzar el día, "a través de las informaciones que dieron en la radio". Al analizar el sistema de defensa de los Estados Unidos ante ataques terroristas, Michele Loux, fue clara en decir que "uno nunca puede saber dónde van a atacar los terroristas, no puedes tener todo el país protegido, eso es imposible. Sólo ellos saben donde van atacar". La estadounidense, dijo asimismo, que bien temprano en la mañana estuvo tratando de comunicarse con sus familiares, "pero estaban colapsadas todas las líneas telefónicas". En tanto, a la hora de analizar lo más impactante de la jornada, Michele Loux, no teme en decir que "lo peor está por venir. Lo que va a venir más adelante, que es una guerra". Leandro Fontealba Schwerter. |