02/06/2004

El candidato Pablo Neruda

"Una real nacionalización del cobre y de todas las riquezas del subsuelo. Actualmente las compañías extranjeras se llevan un millón de dólares por día por concepto de ganancias. Ese dinero debe invertirse en Chile para construir escuelas para crear fuentes de trabajo", proponía el vate durante su efímera campaña presidencial.

Neruda junto a Allende. El vate confesaría que su postulación a la Presidencia de la República sólo había por objetivo unir a los partidos de izquierda de los años 60.

"Una mañana de 1969, llegaron a mi casa de isla Negra, el secretario general de mi partido y otros compañeros. Venían a ofrecerme la candidatura a la Presidencia de la República", escribió Pablo Neruda en sus Memorias, Confieso que he vivido.

Volodia Teitelboim, escritor, senador y militante del Partido Comunista, era uno de los que llegó hasta el refugio del poeta. Amigo de Neruda, habló con él para que aceptara cometer infidelidad a la poesía y le aseguró que sólo sería por unos meses, que la idea no era llegar hasta el final, sino lograr la cohesión de la Unidad Popular, coalisión política de izquierda conformada por los partidos: Socialista, Comunista, Radical, el Movimiento de Acción Popular Unitaria (Mapu), el Partido Democrático Nacional (Padena) y la Acción Popular Independiente (API). En una izquierda que tenía exceso de presidenciables. Neruda en un momento oportuno declinaría su postulación en favor de Salvador Allende. "Lo comprendió todo en el acto. Sabía hasta donde debía llegar", asegura Teitelboim en su libro Voy a vivirme. Variaciones y complementos nerudianos.

La campaña presidencial de Pablo Neruda es singular. Todos estaban encantados con el vate y éste estaba encantado con todos. Firmaba autógrafos a quienes se le acercaban y recitaba. Si no leyera poesía la gente se iría decepcionada, afirmaba el vate.

 

Es temprano.

1970.

Estos treinta año de crepúsculo

que vienen, que se agregan solos

al largo día, estallarán

como cápsulas en el silencio,

flores o fuego, no lo sé.

Pero algo debe germinar,

crecer, latir entre nosotros:

hay que dejar establecida

la nueva ternura en el mundo.

 

(Canto, Fin de Mundo)

 

Pero no todos estaban encantados con la candidatura presidencial del vate.

"O nos dedicamos a la política o a la literatura", afirmaban parlamentarios de derecha. Mientras que un militante democratacristiano ironizaba sobre las pretensiones políticas del poeta: "Tal como están las cosas en materia de presidenciables, creo que mi candidato no va a ser Radomiro Tomic, sino Claudio Arrau. Ese hombre si que tiene dedos para el piano".

"Pero mi candidatura, agarró fuego. No había sitio en donde no me solicitaran. Llegué a enternecerme ante aquellos centenares de hombres y mujeres del pueblo que me estrujaban, me

Cada vez que venía a Puerto Montt, Pablo Neruda aprovechaba de visitar Angelmó.

besaban y lloraban. A todos ellos les hablaba o les leía mis poemas a plena lluvia, en el barro de las calles y caminos, bajo el viento austral que hace tiritar a la gente", escribió el vate en sus Memorias, Confieso que he vivido.

 

EN PUERTO MONTT

 

"En el rápido de las 13.30 horas procedente de Santiago, arribará hoy a esta ciudad el candidato presidencial del Partido Comunista, Pablo Neruda. Le acompaña su esposa, el senador Volodia Teitelboim y los diputados Luis Guastavino y Leopoldo Ortega", informaba El Llanquihue, en su edición del 15 de diciembre de 1969.

En la Estación de Ferrocarriles, el poeta fue recibido por cientos de admiradores, simpatizantes y militantes de su partido. Luego de saludar entusiastamente a quienes le daban la bienvenida a Puerto Montt, el poeta, esposa y acompañantes se dirigieron al hotel Vicente Pérez Rosales, en donde les esperaba un reparador almuerzo y al vate su imprescindible siesta de la tarde.

"Mi siesta no es transable. Si no duermo paso el resto del día enfermo", aseguraba el poeta, ante los requerimientos de sus acompañantes que deseaban extender la sobremesa.

Cerca de las 17 horas. Pablo Neruda y su esposa Matilde Urrutia, suben a un taxi y se dirigen a Angelmó, visita obligada del poeta cada vez que venía a nuestra ciudad. En la caleta, dialoga con la gente, se toma algunas fotografías y degusta algunas exquisiteces marinas mientras recorre los puestos de ventas de mariscos y pescados.

 

Cuelgan los peces de la cola,

brillan los peces derramados,

demuestran su plata los peces,

aún amenazan los cangrejos.

Sobre el mesón condecorado

por las escamas submarinas

sólo falta el cuerpo del mar

que no se muere ni se vende

 

(Pescadería, Maremoto)

 

ENTREVISTA

 

La tarde es calurosa. Pablo Neruda y su esposa pasean por el centro de nuestra ciudad. El periodista Juan Barrientos, divisa al poeta y se acerca a dialogar con el candidato presidencial. La entrevista fue publicada el 16 de diciembre en las páginas de El Llanquihue. A continuación reproducimos parte de ella:

 

-¿Qué nos puede decir de la Unidad Popular?

-El pan está en el horno y saldrá dentro de muy poco.

 

-¿Cree que será en este mes?

-Creo que antes de la Pascua. Podría ser esta misma semana. No se sabe todavía el candidato, pero la Unidad Popular saldrá y derrotaremos a la Derecha y a la Democracia Cristiana.

 

-¿Cuál cree que será el principal objetivo del Programa del Gobierno Popular para el desarrollo futuro del país?

-Una real nacionalización del cobre y de todas las riquezas del subsuelo. Actualmente las compañías extranjeras se llevan un millón de dólares por día por concepto de ganancias. Ese dinero debe invertirse en Chile para construir escuelas para crear fuentes de trabajo.

 

-¿Y en provincias como Llanquihue donde faltan fuentes permanentes de trabajo?

-Un gobierno popular aplicará una verdadera autonomía de las provincias. Que sean ellas las que autodeterminen el tipo de fuente de trabajo permanente. Creo que sin lugar a dudas corresponde la industrialización de materias primas que ellas posean. Pero las provincias en forma autónoma deben resolver y participar en forma directa sobre estas materias, como en su propio desarrollo.

 

"El poeta nos respondió la entrevista en plena calle. Después no lo ví más", recuerda Barrientos.

 

Al día siguiente Pablo Neruda, se traslada hasta el aeropuerto de El Tepual, en donde aborda el avión que lo lleva hasta Punta Arenas, próxima escala de su gira política. Al regresar a Santiago le esperan buenas noticias.

 

TERMINA EL MARTIRIO

 

"En un momento afortunado llegó la noticia: Allende surgía como candidato de la Unidad Popular. Previa aceptación de mi partido presenté rápidamente la renuncia a mi candidatura", escribió el vate, en sus Memorias, Confieso que he vivido.

"Al fin terminó este martirio", gritó Pablo Neruda, al enterarse que debía renunciar, recuerda la militante comunista y periodista de El Siglo Ligeia Balladares. Y agrega: "El aceptó ser candidato, pero para que los partidos de la Unidad Popular, se pusieran de acuerdo de una vez por todas y tuvieran un candidato único: Salvador Allende".

A cambio de su renuncia y luego de la victoria de la Unidad Popular, Pablo Neruda fue nombrado Embajador de Chile en Francia. Cumpliendo esta labor diplomática, el vate obtendrá el Premio Nobel de Literatura en 1971.

 

 

Por Juan Carlos Velázquez Torres

Profesor de Historia

Instituto Alemán de Puerto Montt



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