 El crucero "Falke" de la armada alemana lucía imponente aquellos lejanos años en la bahía de Puerto Montt. |
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Por Juan Carlos Velázquez Torres Profesor de Historia melipulli2004@hotmail.com Hace 100 años, Puerto Montt, capital del Departamento y la Provincia de Llanquihue, contaba con una población aproximada de 3.500 habitantes y era considerada por el geógrafo nacional Enrique Espinoza como "una de las ciudades más bonitas i aseadas de la República". Uno de los grandes anhelos de nuestra ciudad se hizo realidad hace un siglo, cuando el Presidente de la República don Germán Riesco firmaba un decreto, con fecha 20 de abril de 1904, que en su parte medular señalaba: "La Escuela Normal de Preceptoras de Puerto Montt, funcionará desde el 1 de junio próximo con un curso de primer año". El proceso de matrícula de nuestra primera institución de educación superior, estuvo a cargo de la profesora Sra. Rosalía Velásquez y como Directora del establecimiento de formación docente fue nombrada la Sra. Matilde Cañas, quien arribó a Puerto Montt el 16 de julio a bordo del vapor "Arica'', siendo recibida por las profesoras de la Escuela Normal y las 75 alumnas matriculadas. GIGANTESCO INCENDIO En la madrugada del 20 de junio, la campana de alarma con su incesante repicar, anunciaba a los puertomontinos que el fuego había hecho su aparición en el centro de la ciudad. Don Bertoldo Binder, recordado Comandante del Cuerpo de Bomberos de nuestra ciudad, fue testigo de aquel siniestro y en una entrevista recordaba el suceso: "Una fría noche de invierno fui bruscamente sacado de mi lecho, por un miembro de la familia de mi pensión, ubicada en calle Urmeneta, quien tomándome de la mano emprendió veloz carrera hacia la salida. Una impresión de terror se apoderó de mí, al contemplar por primera vez en mi vida un incendio. Mi albergue que recién había abandonado, y las casas circundantes, se encontraban convertidas en una inmensa hoguera. Entre el crepitar de las llamas, y el sordo ruido subterráneo que produce la acción desatada de un incendio, se confundía con el griterío descontrolado de la gente". El viento imperante hizo que el incendio alcanzara grandes proporciones destruyendo totalmente las viviendas de los señores Enrique Wittwer, Jorge Hube y Fernando Rotter. En esta última funcionaba el Hotel Progreso, abierto en 1890 y que se ubicaba en calle Urmeneta entre Illapel y San Felipe. El arduo trabajo bomberil recién terminó a las 7 de la mañana y no sólo se limitó al control del fuego sino que también a la vigilancia de las especies rescatadas de las viviendas siniestradas, para que no fueran robadas por los inescrupulosos de siempre.  El Hotel Progreso, uno de los más lujosos de la época, a la postre resultó destruído por un incendio. | AHOGADOS Las aguas del canal de Tenglo cobraron varias víctimas durante 1904. La noche del 24 de junio, después de haber estado bebiendo copiosamente en un bar del barrio Cayenel, los tenglinos Daniel Mancilla, Sandalio Soto y Santiago Cárcamo, abordaron un bote con la intención de regresar a la isla; sin embargo, el avanzado estado de ebriedad en que se encontraban hizo que la pequeña embarcación que los transportaba perdiera estabilidad y se volcara durante el trayecto causando la muerte de sus tres ocupantes. Tres meses más tarde, en la mañana del 20 de septiembre, una lancha velera procedente de la isla Maillen fue sorprendida al interior del canal por un repentino temporal lo cual hizo desestabilizar la carga que traía provocando el hundimiento de la embarcación. Aunque los ocupantes de la nave recibieron una pronta ayuda no se pudo impedir la muerte por inmersión de los pasajeros Manuel Ojeda, y Carmen Sánchez, como también de1 dueño de la lancha don Cirilo Ojeda. DECESO DE UN BOMBERO El 9 de agosto la comunidad puertomontina debió lamentar el deceso de don Enrique Braemer, fundador de la 2ª Compañía de Bomberos, profesor del Liceo de Hombres y activo empresario local. Sus funerales realizados días después contaron con una nutrida concurrencia que con recogimiento escuchaba las piezas fúnebres que ejecutó la Banda del Club Loreley, que acompañaba el cortejo. En el camposanto los restos del extinto fueron despedidos con un sentido discurso de don Augusto Goecke, Director de la 2ª Compañía de Bomberos. UN CRUCERO ALEMAN Durante la última semana de noviembre se pudo observar en la bahía de Puerto Montt, la presencia del crucero de la armada Alemana "Falke". Mientras el buque estuvo en nuestra ciudad, sus oficiales y tripulantes disfrutaron de la hospitalidad de los puertomontinos, siendo la recepción que se les brindó en los salones del club alemán una jornada memorable, a la que concurrió lo más selecto de la sociedad local. Los días de sol de diciembre de 1904, invitaban a los puertomontinos a pasear por la isla Tenglo, especialmente los fines de semana. Sin embargo el tránsito por el camino hacia Angelmó - actual costanera - presentaba algunos inconvenientes, ta1 como lo denunciaba la prensa local: "Desgraciadamente los paseantes tienen que sufrir en el trayecto un sinnúmero de inconvenientes y peligros ocasionados por gente ebria a caballo que con sus carreras desenfrenadas ponen en zozobra a los transeúntes que a cada momento deben correr de un lado a otro para evitar un atropello. Estimamos necesaria la presencia de guardianes que vigilen la conservación del orden en Angelmó ". |