La crisis del salmón en la Región de Los Lagos y Aysén, está teniendo su más grave y dolorosa consecuencia en los miles de trabajadores y trabajadoras que han debido y deberán lamentablemente dejar sus trabajos en la Industria, con la secuela de sufrimiento y dolor familiar que eso significa. El efecto social de este proceso concentra la principal preocupación en cuanto a legislador de la Comisión de Pesca de la Cámara de Diputados, en tanto como ciudadano común que vive inserto en una comunidad gravemente afectada. Se conoce de varios caminos que se intentan emprender para enfrentar la crisis y sus consecuencias. Uno es la modificación legal a la Ley de Pesca y Acuicultura en trámite urgente en nuestra Comisión, que tiene como objetivo introducir las adecuaciones al régimen de concesión, al tratamiento sanitario, ambiental, fiscalización que permitan modificar los sistemas de producción, para construir una industria 2.0 distinta a la anterior, que permita no sólo salvar la crisis, sino emerger con fuerza y potencial de crecimiento para recuperar los puestos de trabajo y con mejor calidad de los mismos. La transición entre la actual crisis, la implementación de los cambios y el surgimiento de la nueva industria, será dolorosa y requiere de una activa participación del Estado para hacerse cargo en su rol subsidiario de los efectos sociales de la crisis, en caso preferente del empleo. Lo anunciado por el Gobierno como Programa Especial de Intermediación, Empleo, Emprendimiento y Capacitación para los trabajadores de la industria salmonera de la Región de Los Lagos, es insuficiente, vaga, e imprecisa. No da confianza a quienes están sufriendo el drama del desempleo. La propuesta en materia de empleo está fundada en la creación de 2.900 puestos de trabajo, 2.000 de los cuales se originarían en proyectos FRIL. Lo que no dice es cuánto presupuesto adicional habrá para este efecto, si se trata sólo de los presupuestos que ya estaban asignados a la Región o se implementarán nuevos aportes que permitan creer en estas cifras. Recordar que estos son pequeños proyectos de inversión máxima de 50 millones por proyecto, pero en qué comunas y cuándo se espera materializar estas asignaciones. Porque no se publica una carta Gantt con compromisos concretos a partir de cuándo y cómo podrán acceder los trabajadores a estas opciones. Se requiere creatividad en las modalidades de promover empleos y sigue siendo el subsidio directo a los afectados para complementar el aporte que pueda hacer el empleador, la manera más eficiente y eficaz para lograr el objetivo. En esta materia, el Gobierno ha mostrado incapacidad. |
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