| Usted está en : Portada : | Miércoles 1 de marzo de 2006 |
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| Le llueve sobre mojado a las dos familias que hace más de tres meses viven en la ladera del camino ciclista hacia el balneario Pelluco. Por Cristian Ascencio Ojeda |
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Bajo la intensa lluvia que inundó ayer la capital regional, Julieta Contreras, empezó a sentir las contracciones que anunciaban el arribo de un nuevo integrante a la familia. Junto a su madre, padre y hermanas, Julieta se trasladó rápidamente desde la carpa que habita -en la ladera camino a Pelluco- hacia el Hospital Base de Puerto Montt para ser atendida. El aguacero no tuvo piedad y llegaron empapados hasta un servicentro donde debieron pedir una ambulancia. El pequeño Leandro Ruiz nació a las 15 horas pesando 2 kilos 610 gramos. No será fácil la existencia de este niño, ya que hoy mismo deberá ir a vivir, junto a su madre, tías y abuelos, a una carpa de nilon que alberga a seis personas y que tiene como única comodidad un par de colchones que están tirados sobre el cada vez más húmedo suelo, lo que ya había denunciado El Llanquihue. De hecho, con la lluvia de ayer, los colchones también se mojaron. La madre del recién nacido también tiene miedo a que le quiten su hijo, ya que a pesar de la pobreza, el instinto materno es más fuerte. Este caso es aún más complejo, pues en el campamento hay un niño, de sólo dos años, que tiene asma. Este grupo de ocho personas residía, anteriormente, en unas mediaguas del vertedero de calle Río Puelche, pero fueron desplazados de ahí, según ellos mismos contaron, por órdenes municipales y bajo la amenaza de la destrucción de sus mediaguas.
TUVIERON QUE IRSE
Irma Araya, la abuela del recién nacido, dijo que "tuvimos que irnos de ahí a este lugar, donde vivimos en forma indigna y no tenemos como recuperar nuestra mediagua que está en la Bodega Municipal, ya que para que nos la devuelvan piden que arrendemos un terreno particular". Además, Irma explicó que "nosotros somos gente que trabaja todos los días como todos. Recolectamos moras y latas para vender, no merecíamos que nos echaran de nuestras casas". El recién nacido no tendrá agua potable, ni calefacción, ni baño. Deberá dormir sobre un colchón puesto directamente sobre el suelo de tierra. La comunidad puertomontina puede cooperar con esta familia a través del Diario o visitándolos directamente. |
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