| Usted está en : Portada : Reportajes | Sábado 6 de agosto de 2005 |
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| El 5 de agosto se cumplieron tres años del fallecimiento del escritor de Quemchi, Francisco Coloane, cuando ya llegaba a los 92 años de vida y prolífica labor literaria. |
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Este Premio Nacional de Literatura de 1964, recibió posteriormente, en mayo de 2001, la Orden al Mérito "Gabriela Mistral”. Por ser un "valiente colono de su inexplorado lenguaje, sólo a medias terrestre y completamente marino" a que "en él se encarnan valores que busca este Cabildo, ser parte esencial de su provincia y desde ahí mirar a Chile y al mundo", el Estado Chileno le entregó al hijo de Quemchi la máxima distinción en el ámbito de la cultura. En esta edición especial diario “El Llanquihue” quiere sumarse al recuerdo de este destacado escritor que masificó las vivencias del hombre del mar hacia el mundo entero.
SUS PRIMEROS PASOS EN QUEMCHI
En un palafito, ubicado en lo que hoy es la Costanera de Quemchi, fue el lugar donde el 19 de julio de 1910 nació un niño destinado a ser chilote de corazón y ciudadano del mundo en las letras. El menor fue bautizado como Francisco Coloane, nombre que con los años se haría conocido universalmente en el ambiente literario. Las calles de Quemchi vieron los primeros pasos de este niño, quien estudió en Huite, Ancud y Punta Arenas. Junto a su padre, capitán de cabotaje que viajaba hacia el Estrecho de Magallanes, recorrió los mares australes. Vivió su adolescencia en Puerto Montt, pero las grandes experiencias que marcaron su literatura ocurrieron en Punta Arenas y Tierra del Fuego. Conforme creció Coloane desarrolló diversas actividades, todas las cuales de algún modo u otro ha plasmado en sus textos: fue ovejero, capataz, explorador de petróleo, escribiente judicial, marino, actor de teatro. Se tituló de Educador Sanitario y tuvo a su cargo el Boletín de la Dirección de Sanidad. Junto a su padre, capitán de cabotaje que viajaba hacia el Estrecho de Magallanes, recorrió los mares australes. Vivió su adolescencia en Puerto Montt, pero las grandes experiencias que marcaron su literatura ocurrieron en Punta Arenas; y más precisamente, en las grandes estancias de Tierra del Fuego, donde cuidó a los 20 años rebaños en una estancia y fue domador de potros. Su biografía señala que desarrolló una interesante labor periodística y escribió para los diarios El Mercurio, Crítica (jefe de Crónica), El Sol (jefe de Deportes), La Nación, Las Ultimas Noticias (crónica policial) y en la revista Ziz Zag. Trabajó en el Ministerio del Trabajo, en el departamento de Extensión Cultural. A partir de entonces termina su peregrinaje entre Santiago y Punta Arenas.
EL ESCRITOR
Como un escritor recio y humilde se ha definido a Francisco Coloane, cuyas vivencias en las tierras y mares australes fueron su punto de partida para construir una sólida carrera literaria. Narrador por excelencia, de estilo sencillo y entretenido, sus textos se caracterizan por su agilidad y por su mirada absolutamente anclada en elementos de la realidad. Prácticamente se respira en sus textos la humedad de los bosques y el olor salino del mar, así como la tensión que viven sus personajes al ser llevados por el destino a situaciones extremas. Preocupado por la depredación ejecutada sobre los pueblos originarios y sobre la fauna y el paisaje, prefiere guiar sutilmente al lector a tener una impresión del tema, más que a dar conclusiones cerradas, sin dejar la posibilidad de apelación. Tal como la mentalidad de la gente sureña, él se mueve con soltura utilizando un lenguaje directo, sencillo en extremo. En cuanto a su obra, es difícil acometer la tarea de abordarla por completo en poco tiempo y es que cada viaje de Coloane es no sólo el retorno a su Sur agreste, de caminos difíciles y navegaciones tormentosas, sino que es un pasaje seguro al goce estético.
Famosa es su trilogía integrada por "Tierra del Fuego", "Golfo de Penas" y "Cabo de Hornos" (uno de sus libros fundamentales) y cuesta encontrar escolares que no hayan leído su novela "El Ultimo Grumete de la Baquedano", obra de la cual incluso se hizo una versión para cine. Su valor literario fue reconocido y su aporte a las letras nacionales fue reconocido en 1964, cuando se le entrega el Premio Nacional de Literatura. En 1966 fue presidente de la Sociedad de Escritores de Chile y su Quemchi natal le reconoce como Hijo Ilustre en 1968. En 1980 se le designó como Miembro de la Academia Chilena de la Lengua. Una de las últimas distinciones que se le ha entregado es la Orden al Mérito "Gabriela Mistral", conferida en el marco del Segundo Cabildo Nacional de la Cultura en mayo de este año.
Palabras en recuerdo de Francisco Coloane Escritores chilotes valoran legado de Coloane Adiós a Coloane: El fallecimiento de un maestro
En El Llanquihue: Francisco Coloane, el alumno |
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