Usted está en : Portada : Reportajes Domingo 12 de diciembre de 2004

Confesiones de mujeres infieles

Comidas de trabajo que no existen, horas al dentista inventadas e incluso reuniones de apoderados, son las estrategias que usan las mujeres para ser infieles a sus parejas.

Tania Márquez K. / tmarquez@diariollanquihue.cl

Las mujeres inventan muchas historias para ser infieles, entre ellas reuniones de apoderados e incluso visitas al dentista.

Las razones

La sicóloga, Patricia Von Freeden, contó que una de las razones por las que existe la infidelidad es porque de alguna manera los miembros de la familia comienzan a sentirse no considerados ni importantes para el otro, que va desde el plano afectivo y sexual. "La persona o ambas empiezan a sentir que dejan de ser parejas y comienzan a generar un espacio importante entre ellos. Probablemente siempre el tema de la comunicación se deteriora porque la comunicación es la capacidad para expresar y escuchar, de la misma manera es negociar frente a situaciones y no entrar en una lucha de poder".

Según la experta, la comunicación es la base de toda relación, por lo tanto, si la comunicación y la empatía se pierde, se destruye una relación donde se puede caer en la infidelidad. "El hecho de deteriorarse la comunicación y la confianza hace perder el diálogo y va quedando un espacio y por otro lado hay una tendencia a rehuir los problemas".

 

 

Padre Rigoberto García, vicario de la Pastoral: Una salida para el amor

 

 

La Iglesia Católica cuenta con una serie de alternativas para poder construir una vida matrimonial sin problemas. Entre ellas, los encuentros matrimoniales y conyugales, que permiten reafirmar la fe en el amor y volver a sentirse enamorados.

Para el padre Rigoberto García, vicario de la Pastoral, "la infidelidad es porque la persona empieza a desmotivarse en la relación de pareja y empieza a mirar para el lado en vez de ver la realidad de la pareja. Ya no hay diálogo y se producen infidelidades".

El problema es que en vez de solucionar el conflicto con su enamorado, se busca un nuevo lecho para no enfrentar la dificultad. "Se busca lo más fácil, en vez de reforzar la relación de pareja y consideran que es mejor actuar en forma irresponsable, pero esto repercutirá en la relación. Esta es una doble vida y no es buena".

Para evitar estas infidelidades o perdonar una, el padre García afirma que es importante estar enamorado y conocer a la otra persona para dar el paso al matrimonio. "Hay que dar el paso para casarse cuando hay un conocimiento real de la otra persona, para evitar el fracaso y no buscar una alternativa con otra persona".

"El 62% de las mujeres en Chile es o ha sido infiel a su pareja".

Con estas palabras comienza una de las películas más polémicas de este año "Mujeres infieles", que ha acaparado la atención de todo tipo de analistas y sobre todo de ellas, quienes reconocen ser infieles tanto o más que los hombres.

La mayoría dice hacerlo por despecho, otras por no sentirse amadas y hay quienes lo atribuyen a un simple desliz.

Lo cierto es que las mujeres cuentan con una serie de estrategias para engañar a sus parejas y no ser descubiertas.

"Yo una vez le dije a mi marido que tenía que ir al dentista. Me comí como cuatro aspirinas antes de llegar a la casa para que tenga olor a algo, cuando llegué me dijo muéstrame lo que te hicieron y yo le decía no porque es asqueroso. El por cierto no sabía que había estado con otro hombre y que había sido infiel", cuenta una mujer de 35 años que fue infiel con sus dos parejas.

 

TAROT

 

Aunque no existe una encuesta que revele cuánto es el porcentaje real de mujeres infieles y de hombres también, quien todos los días conoce estas historias sentimentales es Viviana una tarotista que atiende conflictos matrimoniales y de parejas. "De toda la gente que me viene a verme, más del 90% ha sido infiel, y son hombres y mujeres. Es increíble".

Viviana cuenta que de las mujeres, que son una cifra similar, un 50% lo hace por despecho, es decir, a mí me fueron infiel yo igual lo hago, y el otro 50% es infiel por una frustración, es decir para sentirse querida y amada. "Yo creo que ya se han perdido los valores, todo el mundo ha sido infiel y la verdad que es por la falta de amor, de respeto y de compromiso. Creo que no saben amar, que no saben entregarse y eso ocurre con todo tipo de personas mujeres y hombres, quienes no conocen la palabra fidelidad", explicó Viviana.

 

TESTIMONIOS

 

Hoy las mujeres usan una serie de estrategias para ser desleales con sus parejas. La mayoría lo hace por despecho, pero hay quienes lo hacen por amor.

Mónica tiene dos hijos y en su vida ha tenido dos parejas por más de 10 años y una nueva. "Yo me fui con mi segunda pareja porque gorrié a mi marido con él. Lo dejé todo, me enamoré y lo gorreaba como quería. Con mi pareja de ahora lo mismo, pero el problema es que me devolvieron todo lo que hice porque hace sólo una semana que lo encontré en la cama con una mujer, casi la mato y a él también".

Esta mujer cuenta que usaba una serie de estrategias para ser desleal.

"Yo me acuerdo que inventaba peleas para irme de la casa y estar con mi amante. Le gritaba y buscaba algún motivo para pelear.

También le inventaba salidas con amigas, que nunca eran y un montón de mentiras".

Según su relato la gran mayoría de las veces que "gorreó" fue porque se sentía desesperada y despechada, pues sabía que sus parejas la engañaban. "Yo lo hice por venganza porque estaba dolida. Una mujer siempre sabe cuándo te están corneando, es que nos hacemos las tontas quizás por seguridad. Antes uno aguantaba ahora las mujeres hacemos lo mismo, y ojalá que les duela".

Cuenta que muchas veces pensó en contarle a sus parejas que los estaba engañando sólo para llamar la atención de ellos. "Me daban ganas de decir, y te grito para ir con otro, pero no podía. Es que es muy terrible sentirte poco querida y deseada. Yo creo que la fidelidad no existe".

 

FALTA DE AMOR

 

Otra mujer, de 30 años, cuenta que ha sido infiel porque se había acabado la magia, el deseo y encontró en otro lado lo que no tenía con su pareja.

"Yo me aburrí de la monotonía de siempre lo mismo e incluso para el sexo. Ya no quería estar con él, así que le tuve que inventar que mi ginecólogo me había prohibido tener relaciones hasta un mes. Es que ya no lo amaba y no...no quería estar a su lado, ni que me tocara ni nada".

Ella, como no trabajaba, inventaba que tenía que ir a ver a un amiga que estaba enferma, que se quedaría con su abuela o que debía ir al colegio de su hija. "Siempre había una excusa para engañarlo, es que yo me sentía plena con mi amante. Era como liberarme de todo, de la hija, de la casa, de todo, me sentía una mujer".

 

LUGARES

 

Parece que las idas a los moteles ya es parte de un mito, las mujeres que son infieles están dispuesta a ir a cualquier lado con tal de estar tranquilas. "Yo me arrancaba hasta su oficina, a veces sólo conversábamos y nos quedábamos ahí mirándonos. Como yo trabajaba en terreno me podía arrancar y era muy divertido. Una vez incluso llegó su señora, pues ambos éramos casados, casi nos pillan, pero alcancé a huir", contó Marcia.

Los restaurantes y happy hours también son lugares de encuentro, los lugares aislados como la carretera Austral o bien un simple mirador, a veces puede significar a las mujeres toda la magia.

"Las mujeres son infieles porque los maridos se ponen muy fomes. Al mío por ejemplo, yo nunca le he sido infiel, pero te juro que me dan unas ganas porque es tan idiota y pesado. A veces uno se cansa de tantas cosas, imagínate que ahora estamos peleados porque me puse a trabajar. Viste que no le gusta que uno sea independiente", relató otra mujer.

 

EL DOLOR

 

Sin embargo, una de las cosas más dolorosas a la hora de ser infiel, es que uno está siendo desleal y faltando al compromiso con quien está en pareja.

Eso vivió Juan, quien estuvo cerca de 5 años casado, con dos hijos y su mujer que le fue infiel. "Hay varios síntomas que uno como hombre se da cuenta, por ejemplo en la casa el trato ya no es el mismo, es menos cariñosa, andan pensando en otras cosas, ya no se preocupan de ti. En la casa tampoco se preocupan, todo lo dejan al criterio de la nana y en la cama ni te pesca, ahí uno empieza a cuestionarse. Además de las salidas con las amigas, más de lo habitual y de repente me decía voy para allá y no estaba y otras cosas más".

Juan cuenta que todo esto le permitió generar sospechas, pero no las creía hasta que supo la verdad. "Una de sus amigas se enojó con ella y me contó todo, yo no le creí, pero ella me pasó el dato de cuándo sería el encuentro entre mi esposa y su amante, así que esperé un día y efectivamente lo comprobé. Lo que sentí cuando la encontré no se lo doy a nadie, es un dolor tan grande y es tanto...la verdad es que es difícil recuperarse".

Para el hombre, quien todavía tiene contacto con su ex esposa pues cada fin de semana acude a buscar a sus hijos, no hay ninguna excusa para ser infiel. "Yo nunca me sentí culpable, porque uno cuando se casa es un compromiso de palabra ante Dios: Yo nunca fui infiel. Duele mucho el engaño, porque hay deslealtad y desconfianza y se destruye todo".

Juan contó que ya se siente mucho mejor, que gracias a una "amiga" pudo superar la crisis, pero que jamás volvería con ella, sí la perdonó. "Anduve a la siga de un cura para salvar mi matrimonio y no pasó nada. Ella finalmente se fue con él, pero luego la patió. Eso me corrobora que fue una simple aventura del momento...".

 
 
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