El palo ensebado |
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Aunque es un pasatiempo que se originó en la ciudad italiana de Nápoles en el siglo XVI, es una costumbre que está muy arraigada en nuestras latitudes y en nuestras festividades. En esta competencia puede participar cualquier macho que tenga ganas de trepar una vara de alrededor de 5 metros de alto hasta su cima, donde podrá recoger el premio que allí lo espera. El problema es que la vara es embetunada con grasa para dificultar su ascenso. |