El día de la fundación |
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La fecha para efectuar la ceremonia de la fundación de Puerto Montt fue el 12 de febrero de 1853, pero esto no significa que la edificación comenzó ese día, muy por el contrario, antes de la fecha señalada se habían trazado las primeras calles, levantado una veintena de casas y un inmueble fiscal que servía para albergar a los colonos y cobijar las oficinas de la Intendencia. Don Antonio Olavarria, a la sazón de ochenta y siete años, fue entrevistado por el diario "El Llanquihue" en 1927; quien recordaba perfectamente el día que se procedió a la fundación oficial de Puerto Montt. "Yo nací en Calbuco, y mi padre fue Javier Olavarria que se estableció con la primera tienda que hubo en este pueblo. Cuando nosotros llegamos de Calbuco esta parte donde vivimos (calle Huasco) estaba cerrada de quilas y a la orilla de la playa había una vega que se extendía en lo que es ahora calle Varas; el resto era un hualve y en las lomas todo era bosque tupido. La única casa que había era un rancho, de junquillo y paja, de un indio llamado Juan Millalonco, donde estuvo el matadero antiguo. Inmediatamente de llegar mi padre empezó a construir una casa de quince varas de largo en el centro de la cuadra que hoy ocupa el Club Alemán, y esta fue la primera casa de madera que hubo en Puerto Montt. "Yo me encontré presente cuando se colocó la primera piedra de la fundación de Puerto Montt. El día amaneció muy bonito y desde temprano las diferentes familias alemanas se reunieron en una vega, donde ahora está la plaza de armas, todos ataviados con sus mejores trajes. Don Vicente se hacía cuatro para atender a todos y disponer la solemne ceremonia de la colocación de la primera piedra de la fundación de Puerto Montt. Estaban fondeados en la bahía los buques del gobierno, veleros la "Esmeralda", "Janequeo", y el "Meteroro" y un vapor de dos ruedas a sus costados, que no recuerdo como se llamaba. Estos buques habían desembarcado casi toda su tripulación con sus bandas de músicos y sacaron también tres cañones, que para mayor seguridad se amarraron a unos árboles de tique que crecían a la orilla de la playa. En el centro de la vega se levantó una pirámide de tres lados, cada uno con los colores de la bandera chilena. De los buques se sacaron algunas velas y con ellas se hizo una carpa muy grande en el lugar que hoy ocupa la casa parroquial, y en medio se levantó un altar, sobre una mesa de madera. "A las diez en punto se dio principio a una misa de campaña, debajo de la carpa, oficiando el canónigo Pérez que vino de Ancud con ese fin, porque aquí no había todavía curato ni iglesia. Estábamos oyendo la misa cuando en el momento de alzar la hostia consagrada empezaron las salvas con los cañones que sacaron de los buques y los de a bordo les contestaban con otros cañonazos que hacían tal estruendo que parecía que el mundo se venía abajo. "Terminado el Te Déum se procedió a colocar la primera piedra de la fundación de la ciudad. Desde el Palacio (sitio donde hoy se levanta la Gobernación) don Vicente Pérez Rosales acompañado de los comandantes de los tres buques que he nombrado, sacaron una piedra que tenía un hoyo en el medio y que iba adornada con cintas de colores y la llevaron casi frente al altar, y después de un discurso que pronunció don Vicente, las mismas cuatro personas tomaron la piedra de las cintas y la colocaron en el mismo lugar que ahora descansan los cadáveres para decirles su último responso, antes de salir de la parroquia, es decir, en el atrio de la actual iglesia. En seguida don Vicente leyó el acta de la fundación que fue firmada por él y los comandantes de los veleros, que sirvieron de padrinos. Se colocó el acta en un frasco, y el frasco dentro de la piedra horadada y se tapó con algo que creo fue cemento; se puso luego la piedra en un hoyo como de un metro de profundidad y se tapó muy bien, prohibiéndose que se pisara en aquel lugar. "En seguida los oficiales rodearon a don Vicente Pérez Rosales, y se dirigieron al Palacio donde se ofreció un gran almuerzo. Mientras tanto todas las familias alemanas cantaban en su idioma y bailaban en la vega, almorzando también al aire libre, a todo sol. "En la noche siguió un baile en la casa de mi padre, utilizando unas piezas muy grandes; se retiraron las mesas y empezó una fiesta que duró hasta dos días después, y donde sólo se bebía champaña y cerveza negra que se traía del extranjero". |
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